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Nombres
alternativos: Eccema atópico; Eccema infantil
Definición: La dermatitis atópica, llamada comúnmente
eccema, es un problema crónico de la piel caracterizado por
erupciones pruriginosas y con aspecto de escamas. Las personas con
eccema a menudo tienen antecedentes de condiciones alérgicas
como asma, fiebre del heno o eccema.
Causas,
incidencia y factores de riesgo: El eccema es más común
en los niños y al menos la mitad de estos casos se resuelven
a la edad de 36 meses. En los adultos se presenta usualmente como
una condición recurrente o crónica.
En
la piel se presenta una reacción por hipersensibilidad
(similar a la alergia), la cual produce una inflamación
crónica que ocasiona picazón y descamación.
El rascado y la irritación crónica hacen que la
piel se vuelva gruesa y adquiera una textura como la del cuero.
La
exposición a factores ambientales irritantes puede agravar
los síntomas de este problema de la misma manera que la
resequedad, la exposición al agua, los cambios de temperatura
y el estrés.
Síntomas:
Picazón intensa. Ampollas que supuran y forman costras,
enrojecimiento o inflamación de la piel alrededor de las
ampollas, erupción cutánea.
En
niños menores de 2 años las lesiones de piel empiezan
en las mejillas, los codos o las rodillas.
En
los adultos la erupción compromete con más frecuencia
las superficies flexoras (internas) de las rodillas y los codos,
áreas de la piel secas y curtidas, pigmentación
en la piel inferior o superior al tono normal (ver piel anormalmente
oscura o clara), se localizan comúnmente en la parte interior
del codo o detrás de la rodilla.
Se
pueden propagar al cuello, las manos, los pies, los párpados
o detrás de la rodilla
Áreas de la piel en carne viva (excoriación) debido
al rascado
Pus y sangrado del oído
Signos
y exámenes: El diagnóstico se basa principalmente
en el aspecto de la piel y en los antecedentes personales y familiares
del paciente. El médico debe examinar las lesiones para
descartar otras causas posibles, por lo que se puede practicar
una biopsia de la lesión cutánea, aunque ésta
no siempre se requiere para realizar el diagnóstico.
Tratamiento: Se debe buscar asistencia médica para obtener
el diagnóstico del eccema debido a la dificultad que presenta
su diferenciación de otros problemas de la piel.
El
tratamiento debe ser controlado por el médico y puede variar
dependiendo de la apariencia (etapa) de las lesiones; las lesiones
agudas que drenan, las lesiones resecas y escamosas o las lesiones
resecas, gruesas y crónicas se tratan cada una de manera
diferente.
Cualquier
elemento que empeore los síntomas de la enfermedad se debe
evitar en la medida de lo posible, incluyendo alimentos alergenos
y factores irritantes como la lana y la lanolina.
La
piel reseca frecuentemente empeora la condición. Se recomienda
mantener un contacto mínimo con el agua y usar menos jabón
de lo usual al bañarse o ducharse. Después del baño,
es importante atrapar la humedad en la piel aplicando una crema
lubricante sobre ella mientras está húmeda. De igual
manera, los cambios en la temperatura y el estrés pueden
provocar sudoración y empeorar la condición.
El
tratamiento de lesiones exudativas puede incluir: lociones calmantes,
jabones suaves o vendajes húmedos. Las lociones suaves
antipruríticas o los esteroides tópicos (corticosteroides
tópicos de bajo poder) pueden calmar las áreas menos
severas en proceso de cicatrización, así como las
lesiones resecas y escamosas.
Por
otra parte, las áreas crónicas engrosadas se pueden
tratar con ungüentos o cremas con contenidos de alquitrán,
esteroides tópicos (corticosteroides tópicos de
medio a muy alto poder), sustancias que lubriquen o suavicen la
piel u otros ingredientes. En algunos casos severos, se pueden
prescribir corticosteroides sistémicos para reducir la
inflamación.
El
tratamiento más moderno para el eccema es un nuevo tipo
de medicamentos cutáneos llamados inmunomoduladores tópicos
(TIMs, por sus siglas en inglés), los cuales son libres
de esteroides e incluyen el tracolimus (Protopic) y pimecrolimus
(Elidel). Los estudios han mostrado hasta un 80% de éxito
con el uso de estos nuevos medicamentos.
Expectativas
(pronóstico): El eccema es una condición crónica,
pero se puede controlar con un tratamiento apropiado y evitando
la exposición a irritantes.
Complicaciones:
- Infecciones bacterianas secundarias de la piel
- Formación de cicatrices permanentes
- Situaciones que requieren asistencia médica
Se
debe buscar asistencia médica si el eccema no responde
positivamente a los humectantes o al hecho de evitar los alergenos,
si los síntomas empeoran o el tratamiento no es efectivo
o si se presentan signos de infección (tales como fiebre,
enrojecimiento y dolor).
Prevención:
Los estudios han demostrado que los niños que se alimentan
con leche materna tienen menos probabilidad de desarrollar eccema.
Esto se confirma si la madre lactante no ha consumido leche de
vaca en su dieta. Otras restricciones en la dieta también
pueden incluir los huevos, el pescado, el maní y la soya.
Esta
condición tiende a darse en las familias. En algunos casos,
el control del estrés y de las condiciones emocionales
(nerviosismo, ansiedad, depresión, etc.) puede ser beneficioso.
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